10 marzo, 2007

Efímero

Efímero, es una bonita palabra y a la vez, es un concepto que da valor. El valor de lo efímero, el valor de lo que tiene un tiempo limitado. Cuando profundizo en el concepto veo que todo es efímero y por lo tanto debería apreciar aun más aquello de lo que disfruto.

Paco y yo, no éramos amigos y con ello no digo que fuésemos lo contrario. Sino que la vida nos cruzo en unas cuantas ocasiones sin darnos mucho más tiempo a conocernos mejor.

Fuimos juntos al colegio cumplíamos años el mismo mes y teníamos algún vinculo familiar lejano y poco más. Pues bien, la vida se empeña hoy en demostrar que además de efímera es capaz de ser cruelmente casual.

Hace bastantes años el padre de Paco murió una mañana mientras se afeitaba. Su mujer que escucho el golpe de su cuerpo contra el suelo, no pudo hacer nada y aquel infarto fulminante se llevo al pobre hombre.

Esta mañana, Paco se ha levantado y le ha dicho a su mujer “No me encuentro bien, voy a darme una ducha” Y la muerte casual, repetitiva, cruel. Le estaba esperando allí en el lugar en que hace unos años se llevo a su padre.

En fin. Paco hasta que nos volvamos a ver.

1 comentario:

Pau dijo...

Lo siento mucho, Toni. Bonito homenaje le has hecho a Paco con este post.

Espero que, aunque con esta mala noticia, disfrutes de cada paso que des en la Ruta de la Plata.

Un beso!