19 febrero, 2008

Domingo 16.182

Llevo toda la mañana cargándome las dichosas orugas de los pinos. Les tengo especial manía a esos bichos, casi matan a mi bóxer. La cura me costo 160€ y el perdio parte de la lengua y de los labios.

Así que quemo a esos bichos sin ningún tipo de remordimiento.

sábado 16.181

Ha empezado a caer el polen de los pinos. Esto que dicho así parece la noticia del año. Es en realidad una putada. Y eso que no soy alérgico.

En realidad lo que pasa es que durante un par de semanas todo se vuelve amarillo la calle, el coche, cualquier cosa que se quede fuera de casa en unas horas quedara manchada de amarillo fosforito. Menuda mierda.
Además acabo de descubrir que hay una plaga de procesionaria en los pinos y eso que hace un par de semanas destruí una docena de bolsas de procesionaria.

13 febrero, 2008

Día 16.176


He quedado para mañana con E. Me ha ayudado a deshacerme del último electrodoméstico que me quedaba.

Joder con el fin de semana, casi dos kilos he ganado desde el viernes a hoy. En fin no me quejo que lo estoy llevando muy bien. Mi hija me ha enseñado a hacer ecuaciones de segundo grado.

Yaaa ya sé que debería ser al revés, pero yo hace unos 30 años que no hacia ecuaciones y menos de segundo grado. Así que ella ha sido la profesora y yo el alumno aplicado.

09 febrero, 2008

Día 16.174

He estado podando los rosales y hay que ver como se defienden los cabrones, tengo las manos heridas de la refriega.
José nos ha invitado a comer en su restaurante. Le he comprado un regalo genial me ha costado encontrarlo, reconozco que es difícil regalar a los hombres.
Apuesto 10 a 1 a que esto acaba a las tantas de la madrugada con una tasa de sangre en el alcohol inadmisible.

08 febrero, 2008

Día 16.173

Hoy es el cumpleaños de José. Pienso en él,
en como se sentirá. Son cincuenta años.
Una cifra que invita a reflexionar.

Día 16.172




Como cada día de invierno, sale el sol
por el pequeño espacio de mar, que la ventana
de la cocina permite observar. Mientras,
el desayuno se ordena sobre la mesa.
Leche, galletas, cacao, mermelada

28 enero, 2008

religión o espiritualidad?


-¿Es usted un hombre religioso?

- No, yo soy un hombre espiritual. Las religiones dividen la humanidad y enfrentan a los hombres.

25 enero, 2008

Si supieses bien...


Si supieses bien como lloran las palabras

de nuestro verso que nunca podrá acabar,

como resbalan y huyen del pentagrama absurdo,

desde que tu no estás, absurdo,

desde mi añoranza, absurdo.


Te digo amigo desde el inmenso silencio

desde cada lugar en que anida tu sonrisa desnuda,

que ilumina y perfila el espacio de la soledad

donde guardo los acordes para ti

de un canto que se me vuelve mudo.


Nunca, muy cierto que nunca

nada tendrá ya el encanto del momento convivido,

por mucho que el tiempo me dé

el don de otro sueño,

viviré cautivo del goce de la memoria.

Y las palabras, son las claves para quererse.


Tanto da si no recorremos los caminos

que habíamos previsto recomenzar.

Tus versos, los labios amigos

serán navíos por la amplia mar.

Mucho peor es la certeza infinita

de no poder tomar más tu mano,

ni la complicidad enamorada de tu mirada.


Te digo adiós sabiendo la respuesta:

"Aquello que amas siempre te ha de acompañar",

y así frágiles los gestos llenan de largas vibraciones

las largas paredes del vacío

que deja la sombra de tu dibujo.


Te digo adiós sabiendo la respuesta.

Te digo adiós desde el inmenso silencio.

Supieras bien...

Miquel Martí y Pol

Traducción libre

16 enero, 2008

Tormenta


A veces, el destino se parece a una pequeña tempestad de arena que cambia de dirección sin cesar. Tú cambias de rumbo intentando evitarla. Y entonces la tormenta también cambia de dirección, siguiéndote a ti. Tú vuelves a cambiar de rumbo. Y la tormenta vuelve a cambiar de dirección, como antes.


Y esto se repite una y otra vez. Como una danza macabra con la Muerte antes del amanecer. Y la razón es que la tormenta no es algo que venga de lejos y que no guarde relación contigo. Esta tormenta, en definitiva, eres tú.


Es algo que se encuentra en tu interior. Lo único que puedes hacer es resignarte, meterte en ella de cabeza, taparte con fuerza los ojos y las orejas para que no se te llenen de arena e ir atravesándola paso a paso. Y en su interior no hay sol, ni luna, ni dirección, a veces ni siquiera existe el tiempo. Allí sólo hay una arena blanca y fina, como polvo de huesos, danzando en lo alto del cielo.


Y tu en verdad la atrevesarás, claro está. La violenta tormenta de arena, metafísica y simbólica. Pero por más metafísica y simbólica que sea, te rasgará cruelmente la carne como si de mil cuchillos se tratase, Muchas personas han derramado allí su sangre y tú, asimismo, derramarás allí la tuya. Sangre caliente y roja.


Y cuando la tormenta de arena haya pasado, tú no comprenderás cómo has logrado cruzarla con vida. ¡No! Ni siquiera estarás seguro de que la tormenta haya cesado de verdad. Pero una cosa sí quedará clara. Y es que la persona que surja de la tormenta no será la misma persona que penetro en ella. Y Ahi está el significado de la tormenta de arena.


Haruki Murakami
Kafka en la orilla