05 marzo, 2007

Diferencias


Hay días que necesito un sitio donde escribir en el que nadie me conozca. Donde simplemente expresar aquello que siento. Sin tener que calentar la cabeza a nadie. Y no tener que parecer más patético de lo que en realidad soy.

El caso es que, cuando los problemas se alargan en el tiempo se acaban enquistando. E intento iniciar una solución una y otra vez y fallo con cada nuevo intento.

Y un día adopto un papel puramente femenino y le digo “Tenemos que hablar” Y le suena a chino lo que le expongo, le parece que hago una tragedia griega de una tontería.


Así que, no hago más que hacerme preguntas a las que no encuentro respuesta o por lo menos una respuesta lógica.

Y es que… ¿Tan diferentes somos los hombres de las mujeres? Me niego a creerlo. Somos diferentes pero no podemos serlo tanto. En fin lo dejo que me acelero y este no es el lugar.

3 comentarios:

Marian dijo...

Ten en cuenta que el diálogo expone el problema a la luz y muchos prefieren pasar página antes que enfrentarse a él...aunque sinceramente no creo que sea propio de un sexo u otro...va más bien con personalidades, no crees?

Toni dijo...

Cuando me refiero a adoptar un papel femenino, me refería solo a la frase típica "Tenemos que hablar".
Hablar e intentar solucionar problemas es asunto de todos o por lo menos de todos los que estén interesados en solucionar las desavenencias. Por que si no hay interés... entonces es que ya no hay remedio.

Alma dijo...

No tires la toalla y empújala a hablar... las soluciones siempre se encuentran en el diálogo no en volver la cara y esconderse.
Ánimo y un beso grande (siento estar tan desaparecida estos días)