
Si supieses bien como lloran las palabras
de nuestro verso que nunca podrá acabar,
como resbalan y huyen del pentagrama absurdo,
desde que tu no estás, absurdo,
desde mi añoranza, absurdo.
Te digo amigo desde el inmenso silencio
desde cada lugar en que anida tu sonrisa desnuda,
que ilumina y perfila el espacio de la soledad
donde guardo los acordes para ti
de un canto que se me vuelve mudo.
Nunca, muy cierto que nunca
nada tendrá ya el encanto del momento convivido,
por mucho que el tiempo me dé
el don de otro sueño,
viviré cautivo del goce de la memoria.
Y las palabras, son las claves para quererse.
Tanto da si no recorremos los caminos
que habíamos previsto recomenzar.
Tus versos, los labios amigos
serán navíos por la amplia mar.
Mucho peor es la certeza infinita
de no poder tomar más tu mano,
ni la complicidad enamorada de tu mirada.
Te digo adiós sabiendo la respuesta:
"Aquello que amas siempre te ha de acompañar",
y así frágiles los gestos llenan de largas vibraciones
las largas paredes del vacío
que deja la sombra de tu dibujo.
Te digo adiós sabiendo la respuesta.
Te digo adiós desde el inmenso silencio.
Supieras bien...
Miquel Martí y Pol
Traducción libre
Miquel Martí y Pol
Traducción libre

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