20 octubre, 2006

A I D A

Escucho a Verdi mientras pienso en Aida. Y me da la impresión que siempre es lo mismo. Los echos se repiten con ligeros cambios una y otra vez. Pero los giros son siempre los mismos y la rueda..., la rueda es cada vez más vieja y cada día está peor.

Ahora que lo recuerdo, Enrique mi profesor de marketing lo explicaba así:

A- ATENCION
I- INTERES
D- DESEO
A- ACCION


A) Ves a alguien que te llama la atención por… físico, inteligencia, modales, carácter, cultura, quien sabe que. Cualquier cosa vale.

I) Y esa atención, te lleva al interés. A las ganas de conocerle, de saber más de el/ella.

D) Ese interés, te lleva al deseo, al deseo de compartir, de descubrir todas sus facetas, de descubrir incluso sus fallos. Al deseo de mirarte en sus ojos. De formar parte de su vida y que el o ella formen parte de la tuya.

A) Del deseo pasamos a la acción, a movernos para situarnos en el punto de vista de esa persona incluso si es necesario a ponernos en su camino y buscar que tropiece con nosotros si hace falta con tal de tocarlo, de tenerlo, de disfrutarlo. De ser uno siendo dos.

Hasta aquí el AIDA del marketing pero. ¿No creéis que para llevarlo a las relaciones entre las personas AIDA debería tener mas letras?

Os invito a que las descubramos juntos.

Yo hoy la llamaría AIDAD

D de decepción.

Alguna letra más?

7 comentarios:

Marian dijo...

Pués sí...yo añadiría la C:

C de Confianza
C de comprensión
C de conversación
C de calma
C de ....

Anónimo dijo...

S de Soledad
S de Silencio
E de Esperanza

Te espero en mi más profunda soledad, sabiendo que nunca vendrás, me abrazo al contorno del silencio, sintiendo que no me sabes escuchar. Tengo en las manos un puñado de estrellas que en un día como hoy en el que un manto gris inunda la ciudad y el cielo va llorando por ahí, me iluminan. Mis estrellas caminaban directas a la noche y se quedaron prendidas en un atardecer con una alineación inolvidable y perfecta de planetas.
Tú también estás en ellas y en esa parte del corazón que nunca se quiebra.
A veces es necesario el silencio para no dañar al recuerdo, a veces es necesaria la soledad con una puerta entreabierta, para dejar escapar el dolor y retener la esperanza que culmina en la comprensión, a veces es necesario sufrir a solas para saber perdonar.

Bs.

Toni dijo...

Gracias Hecate y Ana (se te olvido identificarte;-)

Yo hoy a Aida le añadiria tambien una S.

S de Sorpresa. lo cuento en el proximo tema.

Alma dijo...

M de miedo
M de más
M de misterio
M de mirada
M de montaña

Anónimo dijo...

No me olvide Toni, sencillamente no quería identificarme.

Ana.

Toni dijo...

Pues entonces disculpa :-( te he descubierto. Pero es normal que te reconozca.

Para ocultarte, deberías ser mucho más mala. Más o menos como yo.

Y lo siento mucho pero tú no sabes ser mala. Algún defecto tenias que tener ¿No?

Anónimo dijo...

Pero... el no identificarme no es de ser mala, sólo es privacidad.
Es normal que me reconozcas en mis textos Toni, una vez me dijiste...mis textos son tuyos, y ahora te lo digo yo a ti, mis textos son tan míos como tuyos.
Por cierto no eres malo, sólo somos diferentes.

Bs.