20 junio, 2006

Mi montaña.


Camino desde hace una hora sobre tu cuerpo semidesnudo, a estas alturas ya voy jadeando. Mientras riego tu cuerpo con la sal que brota de mi piel.
Tú, siempre silenciosa, me ofreces un susurro aquí, y un gemido allá. Producido sin duda por la caricia del viento sobre tu piel. Me reconfortas con la frescura del agua que de ti nace y me siento agradecido.
Camino con pasión tanto que me falta el aliento y se me nublan los sentidos. Me detengo he de recuperarte y recuperarme. Siento tu olor, es tan intenso, casi tanto como la soledad que en ti siento.
Recorro tu cuerpo cada vez mas arriba y tú me regalas algún gemido. Me siento explorador, aunque he de reconocerlo, muchas veces perdido.
Respiro profundamente, no hay premio sin esfuerzo. Y que mejor premio que llegar a tus ojos y ver desde allí en directo el cielo.
El calor aumenta me sobra la ropa y tu ya desnuda, miras como me acerco recorriendo tus huecos apoyando mis manos en ti para alcanzarte, sufriendo o quizá no, más bien disfrutando al alcanzar tu pelo.
Miro tus ojos de llenos de luz, llenos de mar, tan llenos de amor. Aquí, nunca me siento solo y creo que por eso, no me gusta compartirte. Es cierto, son celos. Lo reconozco te soy celoso, nadie te quiere como yo, y cuando digo: “quiere” me refiero al sentido más amplio de la palabra aquel sentido en el que caben otras palabras como “respeto” como “ternura” y por que no, también “pasión”
Oigo voces y risas, por un momento pienso en acostarme aquí sobre ti y quedarme quieto en un intento de no ver, ni ser visto. Quiero que pasen como pasa un mal sueño y poder disfrutar de tu soledad y de mi silencio.
Pero son niños no llegaran a tu pelo ni verán tus ojos, se conformaran con revolotear divertidos por tus pechos. Cuando pasen bajare a tu cintura beberé de tu agua sagrada y volveré a casa, cansado y empapado pero feliz.

2 comentarios:

Mary dijo...

Así me gusta querido amigo, mejor aún que la primera vez que lo lei.
Ya me gustaría tocar esa cima y oir lo que me grita el mundo desde allí.

Felicidades por ese sentimiento.

Toni dijo...

Gracias a las dos, me leéis con buenos ojos eso es evidente.